"Ser artista desde que me levanto y noche adentro en mis sueños.
Pinto por una hiperkinesis de nacimiento, por ocupar mis manos, por el deleite angustioso que apaga las ansiedades,
pinto por escape, por magia, pinto contra el “blanco” y la línea recta, por la anormalidad, por la rabia humanoide que come piel, uña y dedo, por la libertad de no tener patrón, pinto por decir algo distinto y pensar también distinto, pinto y cuando no pinto, cocino y cuando no cocino, leo y cuando no leo me emborracho y cuando no me emborracho me hecho unos polvos y cuando no me hecho unos polvos, duermo y sueño... y construyo tratando de ser un hombre bueno y no un bellaco como hay tanto suelto.
Pinto porque si no pinto la vida se me convierte en un “cuadro”.
Pinto por ser mortal, de carne, hueso y cerebro para ser usado.
Pinto por emotividad, por la memoria viva de los poetas mis hermanos, pinto por sudar el alma, pinto por oficio viejo, por puto que es uno, pinto por goce, por brujería...
De atumba lasa calonda añea
Pinto por sacar al sol del lienzo los fantasmas que me duendean.
Pinto confrontando, pinto y voy cocinando, verde plátano, amarillo papa, blanco yuca, rojo
espinazo, verde cilantro, blanco cebolla, rojo tomate, amarillo pollo, verde repollo, gris
verdoso caldo, cuadro y sancocho... y que coma el artista como un marrano pues hay
mucho marrano que no puede ser artista, pinto; todo puede ser pintado, hasta el aire.
Pinto ritualmente como un tejido sin fin, en la locuacidad y en la cordura, en la tristeza y en
la algarabía,
pinto y reniego de los males de este mundo y tomo partido al lado de los injusticiados,
pinto y no trago entero, pinto sin arrodillarme,
pinto y también río a pulmón lleno,
pinto y me humaredo en bolutas de cáñamo.
Pinto al son del noticiero chupando información de este mundo y sus alrededores.
Pinto a la luz del día, abstemio, cocinero, crucigramero, lector, carpintero. Y después que
entren los monstruos arreando versos de poetas malditos, borrachos de misterio y así que se
cumpla el ciclo de la locura que se pasea en los imaginarios del artista.
En mi pintadero tengo un letrero que dice:
PINTE GÜEVÓN HASTA QUE SE MUERA.
¿Qué es un pintor patafísico?
Patafísico puede ser cualquiera; y cualquiera es un dondedado dívico aculante
tácito, que espuma poro por lados místeros.
Un patafísico crea con la imaginación de columpio perpetuo.
Un patafísico es la excepción a la regla, es la sopa en la mosca, es cuello de ahorcado, es
nudo desatado, es verdugo de horizontes, es anormal visitador, es daga que corta, es panela
que cicatriza.
Patafísico, Fernando Pessoa y sus heterónimos, Álvaro de Campos, Alberto Caeiro, Ricardo
Reis. Patafísicos esquizos, pluntos gócidos que chupan rosas con pico de humano.
Patafísico el ladrón que roba con la uña; patafísico el honrado que vigila con la lengua.
Ropero vestido de raro. Aro vestido de peros.
Patafísico, no por pintor. Patafísico por cerebro, actitud, desenfado.
Patafísico, que cojea con tres patas y camina canido perruno.
Patafísico, mi padre don Miguel, por la ventanilla del Willis gritando orates improperios.
Patafísico, irreverente que se intoxica con alcoholes fumados.
Patafísico, León de Greiff arriando con fustas vocablos nuevos.
Patafísica, es todo y nada.
Patafísica, en el futurismo, en el dadá y en los etcéteras.
Patafísica, ciencia de lo inútil para inútiles burlados.
Patafísico, el hábil palabrero que deshoja techos con las alas de los pájaros.
Patafísico, es quien duerme soñándose muerto.
Patafísico, el girador de nueves que se vuelve un ocho.
Patafísico, César Vallejo, que subía mirando para abajo y bajaba mirando para arriba.
Patafísico, cocodrilo pagano, luz del tiempo reposando en el río Nilo.
Patafísico está el chilse chorozo del mar aguado por baños de láudano.
Patafísico el gozón rapaz que se abraza con el diablo.
Patafísico es quien se desborda del plato y se despica de la botella.
Patafísico se es cuando el dónde se pone a qué, de curiosos quienes.
Patafísico
Patafísico
Patafísico
Oficio y estómago
Cerebro y pies
Patafísico, primate del enredo, semental del desmedro.
Patafísico A y Z sin autoridad del diccionario.
Patafísico, cocinero con el hambre de alimento.
Patafísico pintor, ese soy yo, que de puro marrano vende chorizos.
La importancia del maestro
En primer lugar ya los maestros en el arte no existen, los últimos se han ido muriendo como
regalo despiadado de la naturaleza, en su ciclo, creación, destrucción.
Pienso que maestros son las personas que le enseñan a uno a leer y a escribir.
Maestro... ese amigo que le enseña a uno los primeros pasos de un pajazo.
Maestro... el que le enseña a uno a manejar carro sin coger mañas ni vicios.
Maestro... Maradonna y el Pibe, Cochise y Carlitos Montoya.
Maestro... el que está loco en una esquina gritando y tirando piedras.
Maestro?... quisiera uno ser Maestro.
Maestro... el tendero que sigue fiando y no se le acaba la tienda.
Maestro... el que huele a tiza, a cal, a cemento, a trementina de purgatorio.
Maestro... el que huele a solución de caucho, cuero y suela.
Maestro... mi papá Don Miguel que ganó el examen con dos rascas diarias.
Maestra... mi mamá Doña Yolanda que daba afecto y cocina para diez.
Maestros... los que insisten en la hambruna por sobrevivir.
Maestros... los que asaltan un banco sin un solo tiro.
Maestros... los poetas que andan esculcando alrededor del hombre y su cojera.
Maestro... el que sobrevive con un salario mínimo en Colombia.
Maestro... el que es capaz de sacarle plata a un político para el arte sin que le pida tajada
(cvy).
Maestro... el que pega mil botones sin chuzarse.
Maestro?... quisiera ser uno maestro.
Maestro... yo nunca he tenido alumnos, yo nunca he tenido discípulos disciplinados
dispuestos, dilatantes, dolosos dormidos y como no tengo rejo no tengo normas para
normativos y cuadrados.
Mucha gente me dice maestro, yo se los agradezco porque no tengo tiempo para repetir
este discurso.
Tampoco soy protagonista del Arte.
Si uno fuera protagonista, es porque formaría parte de algo protagónico y el arte en este
país no es protagónico. Tenemos que decir la verdad:
Quienes han gobernado este país y los que gobiernan ahora les importa un culo la cultura y
menos el Arte.
Si el Arte o el artista fuera protagonista tendría difusión en los medios al menos en un
porcentaje similar al deporte.
El artista seria buscado y no seria él quien buscara, no somos protagonistas para nada, ese
termino protagonista tiene la levedad de los Realitys Shows que ahora son protagonistas.
El artista para salir en televisión, ser noticia, tiene que morirse o tiene que salir en la foto
siempre con los que mandan, con los que sabemos, con los que les estoy diciendo, con esos,
con esos malucos, si esos mismos los de la foto.
O ser un poderoso relacionista público y estar a la moda haciendo el producto que le
indican que es el del gusto del director técnico de cabecera.
No somos protagonistas.
Protagonista el que ha almorzado con el diablo y le ha jalado las barbas y después ha salido
con él en la noche como su alatés salaz a bendecir cirios azufrados.
Protagonista yo? solo cuando metía goles en mi juventud jugando de puntero izquierdo.
Protagonista Bush y todos sus amigos que mantienen este planeta oliendo a mierda.
Protagonista mi tía Zoila, que en momentos de crisis económica hizo calzoncillos pa’ la
familia con una bandera de Colombia.
Protagonista el que rescata, el que sana, el que ama, el que levanta su casa, el que cocina.
Protagonista el que de verdad cuida el agua, el monte, la tierra.
Protagonista el bombero, el que levanta puentes.
Protagonista el que crea paz.
Protagonista también el suicida, el que se tira del viaducto y recibe en paga nada..
Protagonista el que comulga con una arepa todas las mañanas, el que tiene callos y
juanetes.
Protagonista el que tiene mucha yerba en el tenderete.
Protagonista el torete, el bebe y vete, el bebe más y quédate.
Protagonista el cigarrillo pielroja que se mantiene echando humo y adivinando suertes.
Protagonista el chocolate, el maíz y el aguacate.
Protagonista el Sida, el hambre, el desalojo, la injusticia, la bellaquería.
Protagonista el me importa un culo, el estúpido, el guache.
Protagonista el odiador asesino de grupo o grupeto, de asociación de lo que sea.
Protagonista el artista, si al menos pudiera decir alguna cosa y tuviera resonancia.
Es que ser artista y tener el corazón de esponja, da rabia de no ser en realidad protagonista
para cambiar las cosas mas a prisa.
Hoy por mi profesión en un mundo ínfimamente pequeño me dicen protagonista.
Gracias por esos aplaudidos gestos con ese toque de misericordia.
Atentamente:
Guillermo Vélez Mejía, artista del pincel pintor de vereda poco protagonista.